lunes, 25 de abril de 2011

voi a desahogarme

Porqe. Porqe ella siempre tiene qe buscar fallos.
Soi una hija perfecta. Porque tiene qe buscarme fallos.
Nunca salgo con mis amigas, cuando salgo llego a casa incluso antes de la ora que ella me dice.
No digo palabrotas y me comporto bien delante de otras personas.
Saco buenas notas, estudio, trabajo... nunca me quejo por no irnos ningun año a ningun sitio de vacaciones.
No tengo vida privaa. ella la a consumido toda. qiere saber todo lo qe hago en cada momento del dia.
Ella tiene qe buscarme fallos
Busca pelear cnmigo porqe no le cuento mis cosas personales, y se enfada por ello. deberia ser yo la que se enfadara cn ella.
Una persona tiene derecho a tener sus secretos, su vida, sus errores, sus novios, sus amigas, todo. todo el mundo tiene ese derecho menos yo. mi madre tiene todos mis derechos, la mitad de lo qe tengo es suyo, ella vive mi vida. solo soi una chica qe necesita libertad. y nunca la va a tener.
pense qe nunca llegaria asta el extremo de decir esto. pero la ODIO, se qe esas palabras son muy fuertes. pero LA ODIO CON TODA MI ALMA, MI CUERPO Y MI SER.
TE ODIO!! y me da igual qe te enteres, porqe te odio. y eso no cambiara nunca.

viernes, 22 de abril de 2011

#2

These violent delights have violents ends.
And in their triumph die, like fire and powder
Wich as they kiss, consume

#1


--Eres maravilloso -susurró Dana, y sintió que él la abrazaba por detrás. De nuevo notó que la invadía aquel sentimiento tan intenso, aquel cariño tan especial que con el tiempo había nacido en su corazón, provocado por su mejor amigo. Y, junto al sentimiento, como era habitual, renació en su pecho el miedo y el dolor.
«No puedo enamorarme de alguien a quien no puedo tocar», se recordó a sí misma, y se obligó a mantener la cabeza fría, a mirar al frente y a olvidar que Kai estaba tan cerca que se le aceleraba el corazón

--Ojalá las cosas fueran distintas -añadió Kai, y Dana asintió gravemente.
         --Sí, ojalá. Ojalá pudiera tocarte y todos pudieran verte como te veo yo. 


___________________

«Has recuperado tu cuerpo», observó Dana mentalmente.
«No», respondió ella, y su sonrisa se ensanchó. «Tú has perdido el tuyo.»
«¿¡Qué!?», quiso gritar Dana, pero, aunque sus labios formaron la palabra, de nuevo fue incapaz de hablar. «¿Qué has querido decir con eso?»
«Era la única manera de salvarte, Dana.»
Dana sintió una presencia tras ella y se volvió. Allí estaba Kai, que le sonreía.
«Ahora estamos juntos los dos», dijo el muchacho y, aunque a Dana le parecía maravilloso volverlo a ver, las implicaciones de sus palabras la hicieron estremecer.
Pero Kai alargó un brazo hacia ella y la cogió de la mano, y Dana vio que los dedos de él aferraban los suyos de alguna manera, por primera vez desde que lo conocía.
«Oh, Kai», murmuró, y se acercó a él, y lo abrazó y, aunque fue un contacto extraño, porque ninguno de los dos tenía cuerpo, a Dana le pareció maravilloso. El chico la estrechó entre sus brazos y, Dana lo sintió real y verdaderamente junto a ella. «¿Qué ha pasado?»
«Siento tener que decírtelo», respondió Kai. «Pero me temo que estás en mi mundo. Estás muerta, Dana.»
Ella abrió la boca sorprendida, y sintió miedo y angustia, pero la presencia de Kai la tranquilizó. Estaba junto a él, y los dos eran iguales. ¿No era eso lo que había querido siempre?
«¿Pero cómo...?»
«Teníamos que ponerte a salvo en un lugar donde el Maestro no pudiera alcanzarte», dijo Aonia. «Has cruzado la línea. Ahora mismo tu cuerpo yace sin vida en el suelo de la sala de pruebas en la Torre, y el Maestro estará todavía preguntándose qué le ha pasado a su preciada esclava. Lo siento de veras, Dana, pero era la única forma de rescatarte de su conjuro.»
«No importa», suspiró ella, y abrazó con más fuerza a Kai. «Has hecho por mí lo que yo nunca me habría atrevido a realizar por mi mano. Por fin estoy con Kai. Creo que debo darte las gracias por ello.»

Kai la miró con expresión seria.
«Debes volver», dijo solamente.
«¿Tú también? Kai, estamos juntos por fin. ¿O es que no quieres?»
«No hay nada que desee más, Dana. Pero no ahora. Tienes una larga vida por vivir. Por favor», insistió Kai. «Vuelve. Vive.»
«Me pides que renuncie a ti.»
«Eso nunca. Pero cada cosa tiene su momento, y nuestro momento aún no ha llegado
Dana lo miró de nuevo y pensó que era pedir demasiado. Pero era Kai quien se lo pedía, y ella no podía negarle nada
«Me partirás el corazón si me obligas a marchar», le dijo finalmente, sonriendo con tristeza.
Él ladeó la cabeza, sonrió y la miró con cariño.
«Tú eres fuerte.»
__________________

--Kai...
Él la contempló en silencio, perdiéndose en su mirada.
--Debo marcharme -fue lo único que dijo, pero fue bastante; para Dana fue como si hubiese firmado su sentencia de muerte.
--No te vayas -pidió, aunque sabía que era inútil-. No me dejes.
--No voy a dejarte. Eres una Kin-shannay, y sabes de la vida y de la muerte más que cualquier mortal. Sabes que en el fondo nada muere, y que yo te estaré esperando.
Una chispa se encendió en los ojos azules de Dana.
--Mientras tanto -prosiguió él, adivinando lo que pensaba-, quiero que me prometas una cosa, y que me jures por lo más sagrado que lo cumplirás.
--Lo juro.
Los ojos verdes de Kai parecieron sonreír.
--Vive -le pidió-. No trates de acortar tu existencia para reencontrarte conmigo antes de tiempo. Vive muchos años, vive intensamente, vívelo todo. Vive por mí la vida que no pude vivir yo.
Ella le miró desconcertada.
--Pero...
--Me lo has prometido -le recordó él-. Y ahora, hasta siempre, querida amiga. Gracias por estos años a tu lado. Gracias de todo corazón.
Kai se separó de ella y se alejó un poco. Dana corrió tras él.
--¿No puedo ir contigo?
--No. Tu lugar está aquí. Has de volver al templo y recibir el poder que el unicornio va a darte.
--Pero yo quiero...
--Lo sé. Ten paciencia y aprovecha la vida, porque es algo único. No hagas lo que hice yo.
Dana lo miró intensamente.
--¿Te has arrepentido?
--Todos los días de mi vida al otro lado -le aseguró él-. Aunque a veces me pregunto si habría llegado a conocerte de no haberme enfrentado a ese dragón. Nunca lo sabré, supongo -suspiró-, ni tampoco llegaré a saber si realmente lo maté o no. ¿Tú qué piensas?
Dana no sabía si lo preguntaba en serio o si era sólo una broma para aliviar la tensión.
--Yo podría averiguarlo -dijo por fin.
Kai sonrió otra vez y le acarició la mejilla con los dedos.
--Vive -le recordó. 

Las Cronicas de la Torre<33